Historia de Maria   -Parte III

COMO PODRIAS VOLVER TUS DESEOS REALIDAD
Extracto del nuevo libro por publicarse de Eduardo Figueroa

Su sueño, su meta
En el paso siguiente, tuvo que  escribir cuál era un sueño, su deseo y luego volverlo una meta a alcanzar, y para esto, tenía que anotar qué día quería ver su deseo materializado, para lo cual siguió el ejemplo del libro y se puso a describir su sueño. María escribía y releía lo que había puesto. Después de varios intentos y de haber cambiado varias veces la descripción de su deseo y una vez que se sintió mas contenta con lo  escrito, anoto en su cuaderno de ejercicios lo siguiente: “yo quiero llegar a ser una de las mejores distribuidoras independientes dentro de la empresa y esto lo quiero lograr en un año”. Cuando María termino de escribir esto, de inmediato le vinieron a la cabeza varias dudas y hasta pensó; “¿No estaré soñando muy alto?, ¿Quién soy yo para lograr este sueño?, Además, nunca he logrado nada antes”. Pero también pensó que a lo mejor era una de esas resistencias que pone la gente, de las que había comentando el autor en el capítulo sobre El cambio.

Al día siguiente, cuando María tuvo oportunidad fue a buscar a José para enseñarle como había escrito su meta, y él le pregunto “que por qué había escrito que quería ser una de las mejores distribuidoras  y por qué no ser la más exitosa”, a lo que María le respondió; “Vamos a ser realistas, quien soy yo para lograr esa meta, mi inglés es terrible, no se nada sobre ventas y, además soy mujer”. José lo único que le dijo fue: “Bueno, si piensas eso, entonces tienes que trabajar un poco mas”, se dio la vuelta y la dejo ahí pensando.

María estuvo pensando todo el fin de semana y al releer el libro, encontró que no debería poner limitaciones y que sí tenía fe y creía fuertemente en ella, todo era posible. Así que re-escribió su meta de la siguiente manera: “En un año, yo voy a ser la distribuidora más exitosa de esta empresa en esta región, al paso de dos años mi meta es lograr ser la distribuidora  número uno a nivel nacional y en cinco años lo seré a nivel internacional, estos son mis deseos”. Una parte de ella se reía de lo que había escrito, pero otra parte sentía que sí era posible.

Su motivación
El día siguiente, se apuro con lo que tenía que hacer, para poder irse temprano y continuar con sus ejercicios del libro de “Vuelve Tus Deseos Realidad”.  Había pensando varias cosas durante el día, tenia algunas cosas que quería cambiar y otras que quería agregar,  estaba ansiosa por llegar a escribir, sentía una emoción el sólo pensar en su meta. Ya en su casa y ahora antes de darles de cenar a sus niños, María tomó su libro y se puso a leerlo mientras sus hijos terminaban la tarea. Anita, su hija de ocho años, le pregunto qué que leía y que tanto escribía, que si ella también tenia tarea que hacer, a lo cual María le contesto que sí, que ella tenia su propia tarea y que ésta era la de escribir todas las cosas que le motivaban y le hacían sentirse feliz, lo cual le serviría para lograr ser la distribuidora más exitosa en una compañía. Anita pregunto “y qué te hace sentirte feliz”, a lo que María contesto “estar con ustedes hoy haciendo juntos nuestras tareas”, y abrazo a sus hijos.

El siguiente ejercicio que hizo fue el de escribir cuáles eran las motivaciones y cual era el propósito de lograr su meta. Ella pensó por un rato, y tratando de ser sincera consigo  misma, y escribió lo siguiente: “reconozco honestamente, que una de las principales motivaciones que tengo es la de ganar más dinero para tener un mejor nivel de vida para mi familia, además, quiero ganar uno de los bonos que ofrecen al final del año a los mejores distribuidores”.

También le motivaba el poder demostrarle a su familia que ella podía salir adelante y superarse, ya que varias personas en su familia siempre le habían dicho que no iba a poder superar su posición económica que tenían, puesto que nadie en su familia lo había logrado antes y sobre todo porque ni siquiera había podido terminar la secundaria, además, después de pensar otro poco, agrego: “Yo quiero ser la primera mujer dentro de la empresa que gane el primer lugar de ventas anuales en menos de un año”.

Otra cosa que deseaba, era la de dejar un antecedente y demostrar a las otras distribuidoras  compañeras que sí era posible alcanzar esta meta y esta posición la cual sólo era ocupada por hombres hasta ahora.

Como parte del ejercicio de escribir sus motivaciones positivas, también tenía que escribir cuales eran sus motivaciones negativas, esto es, que cosas no quería que sucedieran, lo cual la motivaría a hacer lo que fuera necesario para lograr su meta, ella escribió: “No quiero que mi familia siga viviendo bajo estas condiciones de escasez económica. No quiero que mis hijos dejen de ir a la universidad por no tener los recursos económicos, o que tengan que trabajar desde pequeños para ayudar a sostener a su familia como yo lo hice”, aunque ella nunca lo diría o reconocería, había un poco de resentimiento contra su madre, ya que tuvo que dejar la escuela para ayudarle a cuidar a sus hermanos, cuando ella tenía 14 años.

También tenía que escribir que tanto deseaba lograr su sueño, había leído que debía desearlo con intensidad, para lo cual tenía que emocionarse cada vez que pensara en su meta, así que empezó a escribir y describir la emoción y gusto que sentía el sólo pensar que ya estaba en el proceso para alcanzar su sueño.

Una parte importante  del ejercicio, era el de escribir que iba a dar a cambio por lograr su meta, según el autor del libro ella debería donar dinero o dar su tiempo voluntariamente a alguna caridad, como pago por haber alcanzado su deseo. María pensó en muchas cosas que podría hacer o dar por alcanzar su meta, y se puso a escribir: “Voy a donar el 10% de mis ingresos a mi iglesia, la cual siempre ayuda a gente necesitada y más pobre que nosotros. Además, voy a comprar varios libros de “Vuelve Tus Deseos Realidad” y se lo voy a regalar a mis familiares y mis compañeras de trabajo para que también ellos logren sus metas”.

El compromiso y las consecuencias
En el libro, también venía un contrato de compromiso, el cual tenía que llenar y en el que se comprometía a volver su deseo realidad, también en él se comprometía a pagar las consecuencias de no lograr sus metas, estas las debía describir ahí, y luego pedir a sus amigos o familiares que fueran testigos de este compromiso. Para esto le pidió a su mamá, a su hija de 10 años (Josefina) y a su amigo José  que fueran sus testigos.

Ella se comprometió a lograr su deseo en un año, también incluyo metas de corto y mediano plazo con sus consecuencias en caso de no lograrlas. Algunas de las consecuencias que puso en su compromiso fueron: si no lograba ciertos avances a fechas determinadas, iba a invitar a comer a diez de sus compañeras de trabajo, aunque le gustaría llevarlas a comer el problema es que no tenía el dinero, así que con eso se sentía forzada y obligada a cumplir con su plan, también escribió que si en cierta fecha no alcanzaba otra meta especifica  lavaría los trastes en su casa por una semana, algo que realizaba su mamá, ya que era una de las cosas que María odiaba hacer.

Además, se comprometía que cuando lograra su deseo, iba a ayudar a otras compañeras para que también ellas aprendieran como lograr sus metas.

También prometió que iba a llevar a sus hijos y a su mamá de viaje a la ciudad de Acapulco, a donde siempre había querido ir para conocer, pero no tenía el dinero, ni el tiempo.

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